Sábado, 7 de Diciembre del 2024

La política del avestruz

Muchas veces escuchamos en el consultorio frases como “me cuesta llorar”, “no me permito estar mal”, “tengo que ponerme bien” o “no me puedo dar el lujo de estar triste”, y sin embargo el malestar continúa.
Aplicar la política del avestruz, como bien decía Freud, esconder la cabeza debajo de la tierra, no garantiza que desaparezca el malestar. Lo que se comprueba es que eso no deja de producir efectos.

Por tanto, hacer lugar y tiempo para formular el sufrimiento, atravesar fragilidades, puede producir una gran diferencia y con esto la posibilidad de ubicar ese malestar en otro lugar menos sufriente.